La diversidad funcional motora | Soledad Ruz

La diversidad funcional motora y el flamenco

El uso de la palabra "discapacidad" ha denotado una conducta igual para todos y discriminadora hacia personas diferentes que presentan diferencias físicas o psíquicas. Actualmente segun la OMS la diversidad funcional se define como una situación compleja entre los problemas de salud que afectan las diferentes funciones físicas del cuerpo humano y las limitaciones que eso conlleva. La diversidad funcional motora corresponde entonces a un estado físico que impide el pleno funcionamiento del sistema motriz. Dependiendo de cada caso, la movilidad y sensibilidad se puede ver levemente o totalmente afectada.

El Baile flamenco como arte del movimiento es una forma muy antigua de comunicación entre un grupo cultural específico , actualmente este baile  ha llegado a todas las partes del mundo, incluyendo diferentes culturas y grupos diversos que bailan disfrutando de este arte. Anteriormente hablamos de la música flamenca como medio para expresar sensaciones, sentimientos, emociones y pensamientos. Nuestro cuerpo como vehículo de expresión para conectar con ella y nuestros sentires. 

En el baile flamenco puramente académico nos instruyen y nos dicen cómo  tenemos que movernos a  través de secuencias de pasos, técnica y otros medios, es por ello, que cualquier persona  del mundo  puede bailar flamenco.

Dejando atrás la danza puramente académica y saliéndonos del contexto habitual que son las academias, lanzo varias preguntas.

-¿Que nació primero el movimiento o cómo hacer el movimiento?

-¿El flamenco nos permite improvisar?

-Cuando decimos "no se bailar", ¿Estas segur@ que no te mueves en tu casa libremente con una música que te gusta y disfrutas?..

Con estas preguntas me acerco al concepto de LIBERTAD que debe tener cualquier ARTE y en nuestro caso el flamenco, es inteligente amoldar el arte a las situaciones y no al revés . Vuelvo a recordar a Camaron en la Leyenda del Tiempo , rompiendo en aquella época todos los cánones. A un niño de cuatro años no le vas a pedir que baile por Soleá como Farruquito, le dejas que empiece a disfrutar con el baile, experimentar y aprender poco a poco.

Acercar el baile flamenco a las personas con diversidad funcional motora , en este caso concreto bajándose de la silla de ruedas con una movilidad determinada, ha sido todo un logro.

La silla de ruedas limita el movimiento, sujeta a la persona, pero no le permite ser libre del todo, el hecho de bailar "horizontalmente" tumbada en el suelo ha sido innovador...¿Quien  dijo que teníamos que bailar verticalmente?...

Estos conceptos que damos por hecho ante situaciones especiales nos permite transformar el flamenco y darle un nuevo sentido . Un sentido terapéutico. 

...Y POR QUE NO?...

Os dejo con la presentación del cortometraje del director Alberto Azcona para vuestro disfrute y que os amplíe la visión de un mundo más abierto y diverso, sin tantas barreras mentales, que a  fin de cuentas a todos nos pesan en el fondo de nuestros corazones.